Qué es la bipolaridad infantil y cómo tratarla

El estado natural de los niños es alegre, por supuesto se enojan o molestan, pero casi siempre están divirtiéndose. Es por eso que ver a un niño con cambios intensos de humor es muy alarmante, ya que puede tratarse de bipolaridad infantil. Estos niños requieren de un tratamiento especial, y de mucha atención.

Es importante que aprendas todo lo referente a este padecimiento para que juntos puedan adaptarse a los cambios que significa tratar esta condición.

¿Qué es la bipolaridad infantil?

La bipolaridad infantil es un trastorno cerebral que se caracteriza por un cambio drástico en el estado de ánimo del niño. A este trastorno también se le puede llamar maniaco- depresivo, debido a que, el pequeño puede experimentar en un momento una felicidad y animo (que se le denomina manía). Y luego con mucha facilidad cambiar a un estado de tristeza o de molestia (se le denomina depresivo).

No se debe confundir este trastorno con los altibajos normales que puede presentar un niño, pues eso podría ser normal. Se le atribuye las causas a la genética, anormalidad en la función o estructura del cerebro y la ansiedad.

Síntomas de la bipolaridad infantil

Entonces, ¿Cómo puedes saber cuándo se trata de un trastorno y cuando no? La manera de estar seguro es fijándote en los síntomas o en los patrones de conducta que puede tener un niño con bipolaridad infantil. Los más comunes son:

  • Alteraciones drásticas en el estado de ánimo: Lo particular de estos cambios es que van a ir siempre de un extremo a otro, por ejemplo, si siente alegría será desmedida, al igual que la tristeza.
  • Conducta ansiosa: El pequeño, por lo general está todo el día en constante alarma, por lo que de una u otra manera se ve afectado su sueño. Se puede mostrar como distraído, y le costa culminar sus actividades.
  • Problemas de conducta: La bipolaridad infantil se puede manifestar con una conducta hiperactiva, negativa y rebelde.
  • Alteración cognitiva: Este trastorno provoca aceleración en los pensamientos, por lo que el niño le cueste concentrarse y puede que tenga fuga de ideas. Incluso, puede haber casos donde el pequeño alucine o delire.
  • Trastornos psicofisiológicos: Estas alteraciones psicofisiológico pudiera ser problemas con el sueño, apetito y enuresis.

Tratamiento para la bipolaridad infantil

Inmediatamente después de confirmar el diagnóstico, los especialistas te indicarán el tratamiento que ayudará a controlar los síntomas. Es importante ser constante y no interrumpir los medicamentos por ninguna causa.

El tratamiento consta de 2 métodos que son:

  • Medicamentos: En vista de que cada niño responde distinto a cada medicamento, este puede variar. Algunos niños pueden requerir mayor cantidad de alguno o quizá deba experimentar por varias medicinas, hasta conseguir el mejor para su condición. Es recomendable comenzar con dosis bajas e ir aumentando lentamente.
  • Terapias: Estas son de carácter psicológico o de dialogo, a través de ellas, puedes ayudar al niño a comprender su trastorno y a mejorar su comportamiento. Así como también, controlar sus actividades diarias. En estas terapias deben participar los familiares y amigos.

El cuidado de un niño con bipolaridad es una tarea ardua que requiere de mucha paciencia, resultando un gran desafío. Pero todo esfuerzo valdrá la pena, siguiendo rigurosamente cada paso del tratamiento, el niño podrá vivir con este trastorno. Asimismo, debes animar al niño a hablar de su condición y escúchalo con mucha atención, esto te ayudará a comprenderlo cuando tenga sus episodios.

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