Embarazo anembrionario

Se estima que un 40% de los abortos espontáneos, son producidos por lo que se conoce como embarazo anembrionario. Puede ocurrir hacia la quinta o sexta semana de gestación o incluso antes de saber que estabas embarazada. Conoce a continuación los aspectos más sobresalientes que rodean este interesante tema.

¿Qué es el Embarazo anembrionario?

Un embarazo anembrionario, o huevo huero como también se le conoce, no es más que saco gestacional vacío. En otras palabras, es aquel embarazo donde únicamente se desarrolla el saco embrionario y aunque parece normal, no tiene embrión dentro. Ocurre cuando el óvulo fecundado se establece en el útero, pero el embrión no se desarrolla o deja de hacerlo en una fase prematura.

Para su diagnóstico es imprescindible una ecografía vaginal hacia la séptima semana de embarazo y detectar la actividad cardíaca del pequeño. Dependiendo de lo observado por el obstetra, se repetirá la prueba dos o tres días después, complementada con una muestra de sangre para inspeccionar los niveles HCG.

Síntomas del embarazo anembrionario

Por lo general, sentirás los mismos síntomas que un embarazo común, debido a que, la placenta comienza su desarrollo y libera HCG. Al inicio puede que sientas:

  • Ausencia de menstruación.
  • Cansancio o debilidad general acompañado de mucha somnolencia.
  • Sensibilidad mamaria.
  • Náuseas.
  • Calambres abdominales.

Con el paso del tiempo, descenderán los niveles hormonales, reducirán los síntomas y presentarás un sangrado vaginal leve. Posteriormente, aparecerán unas suaves contracciones que estimularán la salida del saco embrionario. De lo contrario, será necesario un legrado.

Causas del embarazo anembrionario

Los expertos señalan que, puede haber múltiples factores para que ocurra un embarazo anembrionario, las más frecuentes pueden ser:

  • Problemas cromosómicos o división anormal de células.
  • Mala calidad de los espermatozoides u óvulos.
  • Error de codificación en la información genética acontecido durante la fusión celular.
  • Bajos niveles de ácido fólico y vitamina “B” o “K” en la gestante, aumentan la predisposición a tener un embarazo anembrionario.

Aunque no es un factor determinante, la edad aumenta la frecuencia de trastornos en el embarazo, siendo común en mujeres con edades superiores a los 40 años.

Consecuencias del embarazo anembrionario

Haber sufrido un embarazo anembrionario no condiciona el potencial reproductivo de una mujer. Se puede considerar una variante de aborto común sin ninguna consecuencia directa, a no ser por la parte psicológica como tristeza o depresión. El pronóstico cambia si se presenta de forma repetitiva en más de tres ocasiones contiguas, lo que ameritaría estudios cromosómicos, genéticos y hormonales profundos.

¿Es peligroso un embarazo anembrionario?

El embarazo anembrionario puede conllevar riesgos psicológicos, derivados de una pérdida o fracaso del embarazo. Por otra parte, en ocasiones la mujer debe ser sometida a un curetaje o dilatación del cuello, técnica quirúrgica para eliminar los restos del saco embrionario resultantes en el útero.

Este proceso puede durar algunos días con algunos efectos secundarios tales como: Hemorragias, calambres, debilidad y en ocasiones infección. Todo ello, bajo la estricta vigilancia médica, no debería ser peligroso para la mujer.

¿Puedo quedar embarazada luego de un embarazo anembrionario?

Si, lo ideal es esperar tres ciclos menstruales, para evitar inconvenientes en el proceso de gestación del nuevo bebé. No obstante, la Organización Mundial de la Salud recomienda esperar intentar concebir luego de seis meses de haber pasado por el aborto espontáneo o embarazo anembrionario. Independientemente de lo que hagas o determine tu doctor, debes usar un control de natalidad, ya que, de igual forma estarás ovulando.

Si tengo un embarazo anembrionario, ¿soy propensa a abortos espontáneos?

Según los expertos en fertilidad, NO. La pérdida o fracaso de un embarazo no es un factor determinante para establecer un problema propio o de la pareja para poder concebir. Se prescriben estudios genéticos o pruebas de sangre más avanzados luego de la segunda o tercera perdida consecutiva.

En conclusión, un embarazo anembrionario es un problema frecuente que suele ser doloroso, pero superable con el tiempo. Por lo tanto, sigue los consejos de tu doctor y verás lo pronto que cumples tu sueño de ser mamá.

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