Cómo saber si un niño sufre de problemas de inatención

Es muy normal que un niño de cualquier edad llegue a distraerse, ya que, los intervalos de atención son muy cortos. Pero cuando esta conducta se hace consecutiva y llega afectar la vida en el hogar, aprendizaje y la escuela, es momento de saber si tu niño sufre de problemas de inatención.

Es necesario como padres tener toda la orientación necesaria para que el niño pueda mejorar en todos sus entornos. Por lo que, es muy importante conocer las diversas características para que así puedas determinar cómo tratar la inatención.

Conductas específicas de un niño con inatención

Una de las primeras maneras de saber si el niño padece de inatención, es comparar su comportamiento con otros niños de la misma edad. Adicional a ello, confirma si lo identificas con los siguientes patrones de conducta.

Sueñan despiertos

Son niños tranquilos y pasivos, que no llaman la atención de sus maestros. Dan la impresión de estar soñando despiertos, y así pueden pasar largo ratos sin prestar la debida atención.

Su inatención pasa desapercibida

Pueden dar la impresión de prestar atención, aunque su eficacia atencional sea nula. Lo que dificulta que el niño pueda llegar a ser identificado como un posible trastorno de atención. Se percibe la situación cuando ya existen problemas escolares o de autoestima.

Patrones de pensamientos infinitos

Un niño que padece inatención se le hace muy difícil mantener información en forma lineal y secuenciada. Ya que, su memoria es vaga y dispersa, cuando requiere alguna información de su cerebro, esta no aparece en su pantalla mental cuando la necesita.

Cambian los patrones de pensamientos infinitos

Llegan a cambiar bruscamente las primeras impresiones de la información que reciben. Lo que ocasiona que modifiquen o cambian lo que realizan.

Tiempo cognitivo lento

El tiempo con el que llegan a comprender lo que se les dice o pide es muy lento. Porque su nivel de procesamiento de la información obtenida no es rápido. Estos niños no trabajan bajo presión de tiempo, además, no reaccionan de inmediato.

Comportamientos generales

Algunas otras características son:

  • Se les dificulta las tareas que exijan comprensión o razonamiento lógico.
  • Es muy característico de estos niños repetir oralmente alguna instrucción para fijar los detalles en la memoria.
  • Son niños que muestran torpeza en su autonomía.
  • Estos niños son muy tranquilos, no se mueven en exceso.
  • Pueden llegar a ser excluidos por otros niños de su entorno, ya que, no suelen participar en todas las actividades.

Si tu niño presenta algunas de las características aquí descritas, entonces, tiene problemas en comprender oralmente o tiene retrasos en su lenguaje. En resumen, es un niño que sufre problemas de inatención.

Cómo manejar la inatención de tu niño

Una vez sea confirmada las sospechas que el niño padece de inatención, se debe formar un equipo de trabajo junto a los docentes y profesionales que traten al niño. Es importante resaltar que el papel principal en esta tarea es de los padres, quienes deberán en todo momento suministrarle las instrucciones recibida por los médicos tratantes y educadores.

Sigue atentamente cada una de las 7 sugerencias:

  1. Sea constante: Cuando el niño no quiera terminar sus labores y usted también se encuentre agotado, realice un acuerdo, que una vez culminado pueden realizar alguna actividad del interés del niño. Una vez que vea que usted se mantiene firme se enfocará en hacer su actividad.
  2. Indíquele las reglas y sus expectativas: Recuérdele lo que usted espera de él, y lo que el recibirá a cambio. El tener expectativas le facilitará enfocarse en terminar su tarea.
  3. Respetar la rutina: Resista la tentación de apartarse de la rutina, realice una lista de las actividades que deben cumplirse.
  4. Use los recordatorios: Válgase de cualquier dispositivo o lista como recordatorio, para ayudar a su pequeño a mantenerse centrado en sus deberes. Así, se sentirá motivado.
  5. Promueva el ejercicio: Según estudios, el ejercicio puede ayudar al niño a enfocarse, anímelo a correr, nadar, montar bicicleta, entre otros.
  6. El colegio es una prioridad: La asistencia regular a clases es una de las rutinas que no debe negociarse ni alterar.
  7. Sea flexible: El ambiente o lugar donde el niño realiza sus actividades, puede variarlo para que el niño se sienta cómodo. Además, puede permitirle quizá acostarse una media hora más tarde durante vacaciones. Esto no afectará su concentración, más bien alimentará su motivación.

En resumen, convivir con un niño que sufre de problemas de inatención no es sencillo, pero siguiendo estas sugerencias y sobre todo siendo constante, lograrás que tu pequeño pueda tomar mayor interés en sus deberes.

Leave a Reply